Los cultivos de invierno muestran una mejora significativa en las últimas semanas, aunque con atrasos en su desarrollo respecto al promedio histórico y con una fuerte dependencia del clima de primavera para consolidar rendimientos. El trigo y la cebada la tienen más complicada para dejar plata a favor.
“El arranque no había sido muy bueno en términos de fecha de siembra, pero con las lluvias y la fertilización el clima cambió bastante. Los cultivos se ven más lindos, aunque atrasados para el promedio histórico”, explicó a Informe Tardáguila el productor agrícola Gabriel Carballal. En el caso de trigo y cebada, precisó que los lotes más adelantados están en R 30 y los más atrasados recién macollando, cuando lo habitual para esta fecha es tener plantas cercanas al inicio de espiga.
Carballal subrayó que lo fundamental es haber logrado un buen desarrollo vegetativo: “Nunca tenés un buen rinde si tenés un pobre desarrollo vegetativo, así que bienvenido sea que los cultivos se pusieron lindos”, destacó.
Colza y carinata con mejores números
En colza y carinata, la situación es dispar. Lo sembrado en fecha — fines de abril y mayo— luce “espectacular”, con floraciones avanzadas y buen potencial. En cambio, los lotes más tardíos exhiben menos desarrollo y, por ende, menor expectativa de rendimiento.
De cara a septiembre y octubre, el productor remarcó que trigo y cebada precisan un clima “benigno”: noches frías sin heladas y días templados de 20 a 21 grados. “Si se da eso por septiembre, vamos a tener canola y carinata muy buenas, y trigo y cebada también”, señaló.
En números, Carballal proyecta que las brassicas —canola y carinata— tienen mayor chance de dejar margen positivo. El productor estima para sus chacras rendimientos de 2.000 a 2.400 kilos por hectárea en carinata (cuando el equilibrio está en 1.400 kilos/ha con renta) y entre 2.000 y 2.500 kilos en canola (con un equilibrio de kg/ha 1.700). Para trigo, con un precio de unos US$/t 197, los costos obligan a llegar a unos 4.800 kilos por hectárea para no perder dinero, algo que dependerá de cómo acompañe el clima hasta octubre. "Muy probablemente en este caso ande cerca del empate", estimó. En la cebada el rinde de equilibrio es de unos kg/ha 4.500, con una expectativa de obtener un rinde de kg/ha 4.800-5.000.
“La economía del negocio precisa que los cultivos de invierno dejen margen, porque con los precios actuales de la soja estamos muy golpeados. Hoy las brassicas muestran mejores perspectivas y en trigo y cebada, en el mejor de los casos, vamos a estar en un empate técnico o perder algo de plata a nivel país”, concluyó.