
El mercado lanero australiano ha cerrado una semana donde el Indicador de Mercados del Este (IME) mostró un retroceso en la moneda local, cerrando en 18,86 dólares australianos por kilogramo base limpia (una caída semanal del 0,5% o 11 centavos), en tanto que en dólares estadounidenses alcanzó un nuevo máximo para la zafra al situarse en US$ 13,67, lo que representa un fortalecimiento del 1,1% (15 centavos de mejora).
Esta variación entre ambas monedas se explica exclusivamente por el avance del dólar australiano, que rompió la barrera de los US$ 0,72 por primera vez desde 2022, impulsado por la decisión del Banco de la Reserva de Australia (RBA) de elevar la tasa de interés al 4,35% en un intento por contener una inflación del 4,6%.
El sector de lanas finas enfrentó una presión bajista en Sídney y Melbourne, con correcciones de entre 10 y 25 centavos australianos en los vellones de 16,5 a 21 micras, debido a una demanda que se volvió extremadamente selectiva ante lotes con alto contenido vegetal o baja resistencia a la tracción. Las lanas bajo certificación Non Mulesed (NM), continúan capturando el interés de los procesadores que buscan cumplir con exigencias éticas globales, con un volumen ofertado esta semana de 8.069 fardos bajo esta condición. Los datos indican que los vellones NM de 18 micras, por ejemplo, cotizaron en promedio de 26,09 dólares australianos.
En el segmento de lanas tradicionales, el mercado castigó duramente a los lotes con más de 1,4% de materia vegetal (VM) y bajos rendimientos al peinado, reflejando que el costo del procesamiento y la eficiencia industrial son ahora prioridades absolutas para los compradores ante márgenes de manufactura presionados. Esta dinámica subraya un cambio estructural: ya no basta con producir lana fina; la preparación del lote y las certificaciones de bienestar animal son los verdaderos activos que garantizan la competencia en el "ring" de ventas.
En una perspectiva histórica de largo plazo, el actual nivel del IME de A$ 18,86 se posiciona en un territorio envidiable, situándose solo un 6% por debajo del máximo de los últimos 10 años (A$ 21,16) y muy por encima del promedio de la década de A$ 13,33. Esta fortaleza estructural convive con una volatilidad externa alimentada por la guerra en el Golfo y la tensión en el Estrecho de Ormuz, que ha disparado el precio del petróleo por encima de los US$ 100 por barril.
Las lanas cruza, no merino, subieron entre 10 y 15 centavos australianos esta semana, lo que sugiere que los procesadores están buscando activamente alternativas de menor costo para mezclas, en un contexto de incertidumbre macroeconómica global y altos costos de las fibras sintéticas por el costo del petróleo.
La oferta durante la Semana 45 totalizó 33.055 fardos, donde el mercado logró absorber el 92,7%. China sigue siendo el pilar fundamental del mercado, absorbiendo el 87% de las exportaciones de lana australiana en lo que va de la zafra (72,1 millones de kg), seguida muy de lejos por India (5%) e Italia (3%).
El mercado lanero australiano retomará su actividad la próxima semana, correspondiente a la Semana 46, con remates programados para los días martes 12 y miércoles 13 de mayo. De acuerdo con los datos proporcionados por AWEX, el volumen total inscripto para estas jornadas es de 31.329 fardos, lo que representa una reducción prevista del 5,2% respecto a la oferta de esta semana.
