

Frigorífico Sirsil cerró en los últimos días la incorporación formal de dos nuevos accionistas de origen brasileño a su planta industrial. Según supo Informe Tardáguila, están avanzadas las negociaciones para que el 100% del paquete accionario del frigorífico, que pertenece al empresario uruguayo Néstor Larrosa, cambie de manos. Las negociaciones arrancaron en agosto del año pasado.
Los nuevos accionistas de Sirsil son el Grupo Ramax, una multinacional que ya cuenta con industrias en Brasil, y el empresario agrícola-ganadero Bruno Xavier.
En diálogo con Informe Tardáguila, los nuevos propietarios de Sirsil, Magno Gaia (CEO de Ramax), y Xavier explicaron por qué decidieron invertir en esa planta, los planes de expansión a futuro, que incluyen la puesta en marcha de un feedlot con una inversión proyectada de entre US$ 7 y 10 millones.
“La elección no fue Uruguay como país y después buscar una planta. La elección fue Sirsil directamente”, afirmó Gaia.
“Sirsil es distinto a todo lo que escuchaba de Uruguay”
Gaia reconoció que inicialmente tenía una visión poco favorable del negocio frigorífico uruguayo, influenciado por experiencias complejas de grupos brasileños en el país.
“Lo que se escucha mucho de Uruguay son problemas sindicales y dificultades para conseguir ganado. Pero cuando conocí Sirsil tuve una lectura completamente distinta”, sostuvo.
Según explicó, uno de los factores centrales para avanzar fue el modelo de gestión desarrollado por Larrosa. Destacó especialmente la estabilidad laboral, el vínculo con los trabajadores y la eficiencia operativa de la planta.
“Un frigorífico son ganado y empleados. Si no tenés los empleados en control, estás muerto”, resumió Gaia.
A su juicio, Sirsil tiene una estructura “compacta e inteligente”, con costos administrados y una escala adecuada para la realidad uruguaya. “Es una planta que puede mantenerse operando con 350 o 400 animales por día y seguir siendo eficiente”, indicó.
En el lo que va de este año, Sirsil ha procesado 25.514 vacunos, y ocupa la décima posición en el ranking de faena con una participación del 3,8%. Es la tercera planta en importancia de capitales uruguayos por detrás de la familia Urgal (Pando y San Jacinto) y Las Piedras.
En lo que va del año acumula exportaciones por US$ 35,2 millones. Sus principales destinos son China (US$ 14,5 millones), Estados Unidos (US$ 9,0 millones) y tres países europeos, España, Países Bajos y Reino Unidos, con entre US$ 2,0 y 2,5 millones cada uno.
Feedlot y una inversión de hasta US$ 10 millones
Uno de los ejes centrales del proyecto de los nuevos accionistas es el desarrollo de un feedlot propio para asegurar parte del abastecimiento de ganado para faena. “Hay una inversión prevista de entre US$ 7 y 10 millones entre infraestructura y capital de giro”, adelantó Gaia.
Bruno Xavier tendrá un rol más operativo dentro de ese desarrollo. El productor señaló que permanecerá más tiempo en Uruguay trabajando en la gestión del proyecto.
“Tenemos agricultura, ganado y feedlots en Brasil. Cuando conocimos Sirsil nos gustó mucho la forma en que se trabaja acá y decidimos avanzar”, explicó.
La apuesta por Uruguay y los mercados premium
Otro de los elementos que inclinó la balanza fue la capacidad de Uruguay para acceder a mercados premium.
Gaia valoró especialmente el trabajo institucional de INAC y la apertura comercial lograda por el país. “INAC, en mi opinión, es una de las mejores instituciones del mundo en apertura de mercados”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que Uruguay ofrece una ventaja estratégica frente a Brasil en determinados destinos y habilitaciones.
“Ya estamos trabajando en relaciones comerciales y mercados donde Brasil recién va a entrar dentro de algunos años”, indicó.
Actualmente Sirsil exporta, entre otros destinos, carne orgánica a Estados Unidos y mantiene vínculos comerciales con mercados de alta exigencia.
“No queremos cambiar la esencia de la empresa”
Los nuevos socios insistieron en que no pretenden modificar la filosofía de trabajo construida por Larrosa en la planta. “No se va a tocar nada de la forma de trabajar con hacienda ni con los empleados”, aseguró Gaia.
Incluso adelantó que no está previsto modificar la marca Sirsil. “Soy conservador con lo que funciona bien”, señaló.
A su entender, uno de los errores que cometieron otros grupos brasileños en Uruguay fue intentar imponer modelos de gestión ajenos a la cultura local.
“Nosotros no venimos a cambiar la cultura. Venimos a aprender de ella y agregar negocios”, resumió.
De trader de carne a grupo industrial
Gaia explicó que comenzó a trabajar en el negocio exportador de carne en Brasil a comienzos de los años 2000, en plena expansión de las exportaciones brasileñas. Primero desarrolló una trading y luego avanzó hacia el negocio industrial.
“Necesitaba producto para atender clientes en todo el mundo y ahí surgió la necesidad de tener mi propia marca y mi propia producción”, comentó.
Actualmente Ramax cuenta con operaciones industriales en Mato Grosso, Pará, Tocantins y San Pablo, además de feedlots propios y operaciones comerciales internacionales en EEUU, China, Medio Oriente y África.
La empresa ya había iniciado actividad frigorífica en Paraguay en 2019 y posteriormente avanzó con plantas propias en Brasil. Con Sirsil, la firma concreta su primera incursión industrial fuera de Brasil, pero no se descarta un potencial desembarco en Paraguay a futuro a ampliarse dentro del propio territorio brasileño.

