En la séptima edición de La industria responde, ejecutivos de MBRF, Las Piedras y Pando-San Jacinto analizaron el mercado, la inserción internacional, la garrapata y los desafíos estructurales del negocio cárnico.
Los industriales volvieron a poner sobre la mesa su preocupación por la fuerte caída en la actividad, aunque manteniendo una visión relativamente optimista hacia el segundo semestre del año.
De la séptima edición de La industria responde, organizada por ARU, Oriental Agropecuaria y Rurales El País, participaron Marcelo Secco (MBRF Uruguay), Alberto González (frigorífico Las Piedras) y Eduardo Urgal (frigoríficos Pando y San Jacinto), quienes repasaron la situación de la faena, los mercados internacionales, la exportación en pie y los desafíos sanitarios, entre otros temas. La actividad fue moderada por los periodistas Martín Olaverry y Pablo Mestre.
La actividad industrial viene golpeada por una oferta extremadamente ajustada de ganado vacuno. En lo que va del año, la faena acumula una caída cercana al 19%, mientras que abril cerró como el mes de menor actividad en lo que va del siglo.
“Es un poco frustrante ver que un producto valga tanto y no lo estemos aprovechando por el bajo nivel de actividad”, afirmó Urgal.
González resumió el momento con un fragmento de una frase gráfica que utilizó en otra edición de La industria responde: “La mesa está servida, pero no hay comida. Estamos sentados y nos miramos. Lamentablemente en nuestra actividad eso le hace un daño irreparable", advirtió.
Sin embargo, los tres ejecutivos coincidieron en que el segundo semestre puede traer alivio. González apuntó que "todo lo malo que nos jugó el clima hace dos o tres años es lo bueno ahora", ya que los animales que no se faenaron hoy tendrán más kilos mañana.
Secco fue cauto pero optimista: "hay que mirar para adelante pensando en positivo para capitalizar mayor volumen y mejores valores a lo largo de toda la cadena".
Urgal estimó que la faena anual de 2026 podría terminar como mínimo “10% abajo”, sobre un eje cercano a 2,2 millones de cabezas.
Exportación en pie: respaldo para el criador, pero debate abierto
Uno de los temas centrales volvió a ser la exportación en pie. Aunque con matices, los tres ejecutivos reconocieron el rol que cumple como sostén para el criador, pero también plantearon interrogantes sobre el modelo de largo plazo.
“La exportación en pie como válvula de escape me parece espectacular”, afirmó Urgal. “Pero debemos cuestionarnos como país qué es lo más inteligente a largo plazo”. El industrial advirtió que el animal que Uruguay no industrializa “lo hace otro país” y reclamó políticas más activas para defender la industria local.
González, en tanto, relativizó el impacto estructural de la exportación en pie sobre la producción de terneros. “Tenemos 4,5 millones de vacas y 3 millones de terneros. Lo que aumentó fue la cantidad de vacas, pero los porcentajes de preñez siguen siendo prácticamente los mismos y no mueven la aguja”, señaló.
A su juicio, Uruguay debería apuntar a tasas de destete cercanas al 80%, algo que definió como “biológicamente factible”.
En la misma línea, Secco destacó programas como Procría y sostuvo que el país necesita “un Procría Uruguay” para mover variables que permitan aumentar la cantidad de terneros que permitan llevar un nivel de faena sobre un eje de 3 millones de cabezas.
Mercosur-UE y el reclamo por la inserción internacional
La discusión sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea también ocupó parte importante del intercambio, especialmente por el mecanismo de distribución interna de cuotas, algo que no se logró para el primer año de vigencia del acuerdo (2026).
González consideró que será "un buen instrumento dentro de cinco o seis años" pero advirtió que la clave está en cómo se negocia internamente dentro del bloque. "Somos los más perjudicados por ser los más chicos. Tenemos un gigante al lado que nos aplasta", dijo en referencia a Brasil.
Secco cifró en unos US$ 10 a 12 millones el beneficio potencial de eliminar el arancel del 20% sobre la cuota Hilton y coincidió en que Uruguay debe hacer valer su peso en Europa a la hora de negociar las cuotas en la interna del Mercosur. En esa línea, Urgal llamó a mirar el acuerdo “más allá de la cuota de carne” y considerar el impacto multisector.
Un mercado firme, pero con necesidad de estabilidad
Sobre el mercado internacional, los industriales coincidieron en que el segundo semestre podría mantener firmeza, aunque con mayor cautela. “China no es predecible”, advirtió González, aunque consideró posible un escenario igual o incluso mejor al actual.
Urgal llamó a la prudencia. “No hay árbol que crezca hasta el cielo”, afirmó, alertando que la carne vacuna se está despegando demasiado del resto de las proteínas. En ese sentido, Secco mencionó el caso inusual de China exportando pechuga de pollo a destinos regionales como Chile, mientras que Urgal acotó que esa potencia ya está compitiendo fuerte con su proteína aviar en mercados del sudeste asiático con EEUU.
En cuanto al precio del ganado, los tres coincidieron en que el gran desafío es lograr estabilidad. González consideró "oscilaciones bruscas" en un negocio con "márgenes tan acotados" terminan afectando tanto a productores como a la industria.
“La manera de diluir costos en un país caro es produciendo más, no produciendo menos”, concluyó.
Garrapata, residuos y aftosa: “Estamos ante un problema muy serio”
Los problemas sanitarios vinculados a garrapata y residuos generaron otro de los intercambios más fuertes de la jornada.
Urgal fue particularmente duro. “Estamos ante un problema que puede ser tan nefasto como la aftosa”, dijo citando declaraciones del propio ministro de Ganadería Alfredo Fratti.
González sostuvo que la industria “está recibiendo una herencia maldita” y reclamó soluciones técnicas desde el MGAP, y que luego tengan el respaldo político. “Hay que hablar a calzón quitado de estos problemas”, señaló.
Secco pidió una “revisión técnica muy fuerte” y reclamó responsabilidad individual en el manejo sanitario. Añadió que no se puede empezar el problema de los residuos "por atrás", dependiendo de los test antes de embarcar a China, por ejemplo.
En cuanto a la aftosa, tanto Secco como González se mostraron contrarios a abandonar la vacunación. “El quemado con leche ve una vaca y llora”, graficó González.
Urgal, en cambio, planteó abrir la discusión desde una mirada más amplia y cuestionó ciertos enfoques “ideológicos” sobre temas sanitarios y tecnológicos. Puso como ejemplo el bloqueo a discutir al uso de hormonas en Uruguay.
La carne ovina: "nos podemos caer como un piano"
González encendió una alerta sobre el futuro del rubro: "estamos con una actividad mínima y peligrando a perder estabilidad. Si fuera piloto diría cuidado, que nos podemos caer como un piano".
Urgal, por su lado, apuntó a la "miopía del precio" como uno de los factores que explica la caída de actividad en las 10 últimas semanas, en un contexto donde el cordero llegó a los US$ 6 por kg, por la relación inversa que se está dando entre precio y faena.


