Los 120 años de historia de cabaña Bayucuá, de la familia Mattos, tuvo una jornada de vetnas perfecta en la pista de la Asociación Agropecuaria de Salto, donde la totalidad de los reproductores Aberdeen Angus se dispersó con suma agilidad en cuestión de "un rato".
Bajo la conducción compartida de los escritorios Correa & San Román y Zambrano & Cía., la subasta se desarrolló con un ritmo vertiginoso y una intensa disputa de ofertas entre el público presente en las gradas y las pujas telefónicas, confirmando el interés que ya se anticipaba en la previa y atrayendo a criadores de diversos departamentos.
Los primeros 18 machos de pedigree comercializados sostuvieron una media superior a los 10.000 dólares, y hubo que esperar hasta el ejemplar número 43 para que los valores perforaran hacia abajo la barrera de los US$ 6.000. Al cabo de la operativa, los 70 toros alcanzaron un promedio de US$ 7.145, con un valor máximo de US$ 19.200 y una base de US$ 4.800. Este resultado significó una suba de US$ 802 por reproductor (+12,6%) frente a los US$ 6.343 cosechados en el remate del año pasado.
Al desglosar las ventas de machos, los 35 toros de Pedigree marcaron una media de US$ 8.537 (un incremento interanual del 15,7%). En este lote se destacaron 4 toros de campo planteleros con una media de US$ 16.440 (extremos entre US$ 12.600 y el tope de US$ 19.200), un toro recomendado que se pagó US$ 12.240, 4 ejemplares de campo de 2 años que lograron US$ 7.590 de promedio y 26 toros de campo de 3 años que promediaron US$ 7.325 (con cotizaciones de US$ 6.000 a US$ 12.240). Por su parte, los 19 toros Puro Controlado (P.C.) promediaron US$ 5.817 (+14,8%), con valores de US$ 4.800 a US$ 7.200; mientras que los 16 toros Selección Angus (S.A.) promediaron US$ 5.678 (+20,5%), fluctuando entre US$ 4.800 y US$ 6.120.
El arranque con los vientres ratificó el marcado interés por las reconocidas madres del establecimiento, dispersándose 107 hembras a un promedio de US$ 2.673. En la categoría P.I., 22 ejemplares lograron una media de US$ 4.495: dos piezas 50% planteleras (a valor 100%) promediaron US$ 13.800 (con extremos de US$ 12.000 y US$ 15.600), una plantelera se colocó en US$ 8.400 y 19 vacas preñadas P.I. cerraron en US$ 3.309 de promedio. En los vientres comerciales, 3 vacas preñadas P.C. alcanzaron los US$ 3.320, mientras que 82 vacas preñadas S.A., vendidas en un conjunto muy parejo, se comercializaron a US$ 2.160 cada una.
Tras culminar la venta, Gerardo Zambrano definió la tarde como un “rematazo” y remarcó el rol de Bayucuá como un referente indiscutido donde las cabañas compran genética para sus propios planteles, indicando además que la fuerte puja dejó a varios interesados con las manos vacías, una señal muy alentadora para el resto de la temporada. Carlos Martín Correa, en tanto, remarcó la constante evolución de la cabaña año a año y subrayó la calidad sobresaliente de toda la torada presentada. Finalmente, María Mattos valoró la agilidad y el masivo acompañamiento en una fecha tan especial y cargada de emoción para la familia, agradeciendo la confianza de clientes y colegas para continuar sembrando las líneas de la cabaña a lo largo y ancho del país.



