
“Uruguay te precisa”, le dijo el presidente de la República, Yamandú Orsi, al principal de MBRF, Marcos Molina, durante el acto de inauguración de la ampliación de la planta industrial de frigorífico Tacuarembó.
La inversión, que rondó los US$ 70 millones, permitió a Tacuarembó posicionarse como claro líder en la faena y producción de carne vacuna en el país. La capacidad diaria de faena pasó de 900 a 1.400 vacunos. MBRF emplea de forma directa 4.300 personas en todo el país y la planta de Tacuarembó tiene 1.700 empleados directos. Marcelo Secco, principal de MBRF en Uruguay, dijo que solo en Tacuarembó la empresa paga US$ 20 millones anuales en salarios.
Durante el acto de cierre de la actividad hicieron uso de la palabra Marcelo Secco, Miguel Gularte y Marcos Molina de la empresa propietaria, así como el presidente Orsi y el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti.
Molina le hizo un “desafío” al presidente, o al rubro en general, diciendo que su empresa está “100% comprometida con el aumento del rebaño vacuno en Uruguay”.
“El desafío para los próximos 10 años es aumentar el rebaño, el peso de las carcasas, bajar la edad de faena y ser más eficientes, porque falta ganado en el mundo”, expresó Molina.
Luego, el presidente Orsi resaltó los beneficios de la inversión extranjera en el país, destacando la relevancia de Marfrig, ahora MBRF, en ese sentido. Marfrig adquirió frigorífico Tacuarembó en 2006, 20 años atrás, y desde entonces el rodeo se ha mantenido relativamente estable. En ese contexto fue que dijo que Uruguay precisa de Molina, como un ejemplo de un inversor que llegó a Uruguay con un proyecto de largo plazo que sigue llevando adelante.
Molina destacó la ampliación de frigorífico Tacuarembó. Recordó que debe hacer “unos 15 años” que no se construye una industria frigorífica nueva (la última fue la duraznense BPU, a cargo del inglés Terry Johnson), por lo que la catalogó como la primera inversión relevante de ampliación de la capacidad instalada en este tiempo.
Fue en este sentido que el brasileño lanzó el desafío de que, con el apoyo de políticas públicas, se encauce a la ganadería uruguaya por la senda del crecimiento, con el cual MBRF está “100% comprometido”.
Molina recordó que la decisión de la ampliación de frigorífico Tacuarembó se dio cuando se habían vendido las otras tres plantas “a la competencia”, operación que finalmente no fue aceptada por el organismo de defensa de la competencia.
Puso como ejemplo la venta de activos en el mismo momento en Brasil. “Vendimos 12 de nuestras 14 plantas, las más chicas, y ahora en las dos que tenemos producimos lo mismo que antes en las 14”.
El principal de MBRF destacó también el agregado de valor, un camino en el que se focaliza la empresa. Recalcó que Tacuarembó es “de las pocas plantas de Uruguay que agrega valor con hamburguesas y beef Jerky”.

