Está fresco en la memoria de la industria frigorífica el fuerte impacto sobre la oferta de animales a faena que tuvo la cantidad récord de exportaciones de vacunos en pie en el ejercicio 2017/18. En el recién cerrado 2025/26 los embarques fueron los terceros más altos de la historia, pero su impacto sobre el mercado del ganado a faena será menor.
En parte por los relativamente bajos precios del ganado a faena, pero fundamentalmente por la escasez de oferta, la cantidad de animales procesados por la industria frigorífica en 2020 fue la más baja de los últimos 13 años, con apenas 2 millones de cabezas. La exportación de 450 mil vacunos en pie en 2017/18, la amplia mayoría de ellos terneros embarcados a Turquía, tuvo mucho que ver con la escasez de animales terminados un par de años después. Se faenaron menos de 1 millón de novillos, algo que no pasaba desde 2003 y que no volvió a pasar desde entonces.
En 2025/26 se embarcaron al exterior 379 mil vacunos en pie, a nada de los 380 mil del ejercicio anterior y el tercer mayor registro de la historia.
El impacto sobre la oferta futura de animales a faena será menor debido a tres factores. Primero, porque el total es 70 mil cabezas inferior al récord de 2017/18. Segundo, porque en aquel entonces la producción de terneros era del entorno de los 2,7 millones de cabezas y actualmente se producen unos 3 millones (el dato de este año se conocerá, con seguridad, en setiembre). Y tercero, porque es distinta la composición de los embarques. En 2017/18 el 90% fueron a Turquía, quien concentraba su demanda en terneros sin castrar. Ahora, no solamente hay una mayor diversificación en cuanto a destinos, con el fuerte surgimiento de Israel, sino también en las categorías exportadas. Turquía está llevando una buena cantidad de vientres, ya sea vaquillonas preñadas o terneras, porque está subsidiando la compra de animales de esta categoría con el objetivo de incrementar su rodeo vacuno. Los precios del ganado a faena en Turquía, aunque bajaron, se mantienen por encima de US$ 12 por kilo carcasa.
Por lo tanto, no solamente el valor absoluto es menor que en 2017/18, sino que además su peso relativo sobre la oferta de machos dentro de un par de años también lo es, tanto por una mayor cantidad de terneros producidos por año como por una mayor diversificación de las categorías exportadas.
Uruguay está logrando el objetivo de sostener su producción de terneros por encima de los 3 millones de cabezas, con la expectativa de que siga aumentando. La mira se pone ahora en 3 millones de animales faenados por año, para lo que todavía falta. Pero se va hacia allí y la exportación en pie, que aumenta las posibilidades de precios favorables para los criadores, es esencial para lograr ese objetivo.



