Rusia, responsable de hasta el 40% del comercio global de nitrato de amonio, suspendió sus exportaciones hasta el 21 de abril con el objetivo de asegurar el abastecimiento interno, según informó su Ministerio de Agricultura. La medida excluye únicamente los contratos gubernamentales ya firmados y coincide con el inicio de la campaña de siembra, un período de alta demanda de fertilizantes nitrogenados.
La decisión reduce la oferta internacional en un momento clave del ciclo agrícola, ya que el nitrato de amonio es ampliamente utilizado en las etapas iniciales de los cultivos. Rusia representa además cerca del 25% de la producción mundial y mantiene restricciones a las exportaciones desde 2021, priorizando su mercado interno.
Entre los principales destinos del producto se encuentran Brasil, India y Marruecos, lo que anticipa un impacto directo en mercados agrícolas relevantes. A esto se suman problemas logísticos, con disrupciones en el estrecho de Ormuz —clave para el comercio de amoníaco— que agregan presión sobre los costos y la disponibilidad global del fertilizante.