
Los números actuales muestran mejores márgenes para colza y carinata, mientras que el trigo y cebada quedan condicionado por precios bajos y altos rindes de equilibrio. La ubicación respecto a puertos y molinos vuelve a ser determinante en la toma de decisiones.
De cara a la próxima campaña de invierno, los planteos agrícolas comienzan a reconfigurarse, con una mayor inclinación hacia cultivos como la canola y una fuerte pérdida de área en trigo.
Según el productor agrícola Gabriel Carballal, hoy la colza y la carinata presentan los “mejores números” dentro de la ecuación agrícola, lo que explica el corrimiento de área hacia estos cultivos.
En contraste, el trigo aparece como la opción más comprometida. Con precios en torno a US$/t 190 y sin referencias claras de compra por parte de la industria o exportadores, los rindes de equilibrio se ubican por encima de 5.000 kg/ha, "un nivel difícil de alcanzar en muchas zonas".
Además, el factor logístico juega un rol clave. Los productores alejados de los puertos o de los principales destinos industriales enfrentan mayores dificultades para capturar mejores precios, lo que termina desincentivando la siembra.
En cebada, si bien los números iniciales pueden resultar atractivos, el productor advierte sobre un problema recurrente: los niveles de rechazo.
“Cuando le descontás ese 10%, 20% o hasta 40%, el Excel se desarma”, señaló, en referencia al pasaje de cebada cervecera a forrajera.
Con un precio de US$/t 230 para la cebada para maltería, el rinde de equilibrio rondaría los kg/ha 4.300, pero como suele haber algún porcentaje de rechazo, ese punto de quiebre se arrima más a los kg/ha 4.500.
En este contexto, su planteo para la próxima campaña pasa por aumentar el área de canola, reducir cebada y prácticamente eliminar el trigo, una estrategia que, según indicó, se repite en buena parte de su zona de influencia, Mercedes, Dolores, Caña Nieto, Palo Solo, Ombúes de Lavalle, y Flores.


