El cierre de Novorossiysk, el mayor puerto ruso, por ataques con drones ucranianos suma presión al mercado triguero, mientras la sequía y el calor previstos sostienen la firmeza del maíz y la soja.
El trigo fue nuevamente el protagonista de la jornada en Chicago este miércoles. El contrato septiembre subió de US$ 249 a US$ 259 la tonelada y diciembre de US$ 256 a US$ 266.
El factor central fue el recrudecimiento de las hostilidades en el Mar Negro, con Rusia atacando infraestructura portuaria en Odesa y Chornomorsk, y el gobierno ruso imponiendo una prohibición temporal al movimiento de buques en Novorossiysk —el mayor puerto del país, que gestiona hasta un tercio de las exportaciones de cereales—. "El cierre de Novorossiysk genera mucha inquietud, porque se sabe cuándo empieza pero no cuándo termina", dijo un operador francés a Reuters.
El trigo también subió con fuerza en el Euronext, con los contratos septiembre y diciembre cerrando en 244 y 247 euros la tonelada respectivamente.
El maíz completó su cuarta rueda alcista consecutiva. Septiembre cerró en US$ 182 la tonelada y diciembre en US$ 191, sostenidos por las escasas lluvias previstas para el Medio Oeste en los próximos siete días, las olas de calor que siguen deteriorando los cultivos europeos y la incertidumbre sobre las exportaciones ucranianas. El contrato noviembre en el Euronext trepó 8 euros hasta los 260 euros la tonelada.
La soja también cerró en alza. Agosto pasó de US$ 448 a US$ 453 la tonelada y septiembre de US$ 445 a US$ 450, impulsada por los pronósticos de lluvias escasas durante los próximos 14 días sobre el cinturón sojero en plena floración, el sostenido aumento del petróleo —en torno a los US$ 87 el barril— y la expectativa de continuidad del interés chino por el grano de la nueva cosecha.
Fuente: Granar Research



