El mercado de granos en la Bolsa de Chicago completó la operativa del jueves con tendencias contrapuestas, destacándose el freno a la racha bajista de la soja frente a nuevos retrocesos en las cotizaciones del maíz y del trigo.
En el caso de la soja, tras ocho ruedas consecutivas de pérdidas, los futuros encontraron sostén en coberturas de los fondos y en un positivo reporte semanal de exportaciones de los Estados Unidos. El contrato de soja con entrega en noviembre avanzó 2,85 dólares por tonelada hasta colocarse en 460,40 dólares por tonelada, mientras que la posición de enero trepó 2,39 dólares por tonelada para finalizar en 464,72 dólares por tonelada.
El impulso provino de las 2,84 millones de toneladas de ventas netas informadas por el USDA para el ciclo 2026/2027, el mayor volumen semanal de la campaña, traccionado ampliamente por China con compras por 2,18 millones de toneladas (el 77% del total negociado), a lo que se añadió una venta diaria de 202.000 toneladas al mismo destino. No obstante, el potencial de suba se vio acotado por las condiciones secas que aceleran la cosecha norteamericana sobre el 64% del área y por la proyección de Abiove en Brasil, que prevé para 2027 un procesamiento récord de 66 millones de toneladas de soja y una producción histórica de biodiésel, en un marco donde la siembra brasileña ya avanzó al 30,1% de la superficie prevista.
Por el contrario, el maíz devolvió las ganancias de la sesión previa y volvió a operar en terreno negativo ante el peso determinante de la segunda mayor cosecha de la historia estadounidense, proyectada en 407,28 millones de toneladas. La posición diciembre en Chicago cedió 1,08 dólares por tonelada para ubicarse en 181,29 dólares por tonelada, en tanto que el vencimiento marzo retrocedió 1,18 dólares por tonelada para cerrar en 186,70 dólares por tonelada.
Aunque el USDA reportó un incremento semanal del 36% en las ventas externas estadounidenses con 1,53 millones de toneladas —lideradas por México—, los embarques efectivos cayeron 43% y prevaleció la presión de la trilla local, que ya alcanzó el 44% del área. En el ámbito regional, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que la siembra argentina del cereal temprano avanzó al 39,8% de las 8,40 millones de hectáreas previstas con buenas reservas hídricas, mientras que en Brasil la mayoría de las plazas del mercado disponible registraron caídas por la saturación de los acopios, aun cuando los contratos diferidos en la Bolsa B3 exhibieron leves mejoras.
En el mercado del trigo se acentuaron las desvalorizaciones en las plazas estadounidenses debido a la liquidación continuada de contratos por parte de los operadores financieros, quienes tomaron como excusa las gestiones diplomáticas en torno a la guerra entre Rusia y Ucrania. En Chicago, la posición diciembre del trigo cayó 1,29 dólares por tonelada para cerrar en 229,53 dólares por tonelada, al tiempo que marzo bajó 1,84 dólares por tonelada hasta los 234,31 dólares por tonelada. En la plaza de Kansas, las bajas fueron más pronunciadas: el contrato diciembre retrocedió 2,66 dólares por tonelada para situarse en 244,60 dólares por tonelada y marzo restó 2,94 dólares por tonelada para cerrar en 248,45 dólares por tonelada.
A la floja demanda semanal de exportación de Estados Unidos —con apenas 239.600 toneladas comercializadas— se sumó la expectativa por la cosecha en el hemisferio sur, donde la Bolsa de Comercio de Rosario proyectó una producción argentina de trigo de 23,80 millones de toneladas, la segunda más alta del registro histórico, pese a que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires advirtió sobre pérdidas de entre 10% y 15% en lotes puntuales del centro y sur del país debido a heladas recientes y enfermedades foliares.

